El comercio internacional no solo depende de barcos, contenedores o rutas; también está profundamente influenciado por las decisiones arancelarias entre países.
En los últimos meses, el gobierno de los Estados Unidos ha intensificado su política comercial con la imposición de una serie de nuevos aranceles generales y específicos que están generando un fuerte impacto en los flujos comerciales internacionales, los costos logísticos y la planificación aduanera global.